sábado, 14 de junio de 2008

ES EL HOMBRE MÁS RICO DE EUROPA, PARECE UN VECINO

El creador de Ikea tiene US$ 31.000 millones, pero vuela en clase turista y maneja un auto de hace 15 años.

Partió de cero y hoy, cuando ya tiene 81 años, es el hombre más rico de Europa. La semana pasada sorprendió al mundo con su privilegiado lugar en el ranking de la revista Forbes, con una fortuna que está avaluada en US$ 31.000 millones.

El patrimonio del sueco Ingvar Kamprad no es heredado. Él es un emprendedor que siempre tuvo olfato para los negocios. Antes de salir del colegio ya era un empresario: les compraba a mayoristas fósforos, decoración de navidad o lápices y los vendía en granjas vecinas.

Cuando apenas tenía 17 años, y con un premio que le dio su padre por sus buenas notas, fundó e inscribió la marca Ikea. Las iniciales de su nombre y su apellido más las del nombre de la granja y del pueblo donde se crió en Suecia le sirvieron para crear un concepto que le diera identidad al negocio que hoy lo tiene en la cima del mundo.

En un camión de leche transportaba todos los objetos que ofrecía a través de un catálogo. El primer mueble lo introdujo a su oferta en 1947, y el éxito fue total. A los pocos años abrió su primera tienda en Suecia y tiempo después comenzó el proceso de internacionalización. Además de en Europa, es posible encontrar sus tiendas en Japón y Arabia Saudita.

Muebles y objetos de decoración con diseños atractivos y a bajos precios fueron desde el principio, y siguen siendo, el corazón del negocio.

UN NEGOCIO NO CONVENCIONAL

A pesar de la cantidad de millones de dólares que maneja, el empresario viaja en aerolíneas de bajo costo y siempre en turista; su casa se parece a la de un ciudadano promedio y está casi completamente decorada con muebles de Ikea; evita usar traje, maneja un Volvo de más de 15 años, viaja en bus y a simple vista es un europeo común y corriente.

Su máximo lujo es comprarse una corbata, una camisa o comer caviar muy de vez en cuando. Lo han tildado de tacaño, pero eso a él no le importa.

"Vender barato lo puede hacer cualquiera. El éxito es vender productos baratos con un diseño bonito y con calidad", aseguró al diario español El País.

Para lograrlo, Ikea contrata a sus propios diseñadores, sus muebles vienen desarmados y en cajas lo más pequeñas posible, y en sus tiendas se puede probar cada uno de los productos que vende. La mayor parte de sus clientes tienen entre 25 y 45 años, y muchos de ellos se declaran "seguidores de culto" de una marca y un concepto presentes en más de 35 países.

Fuente: Agencia de Desarrollo de Tacuarembó, extraído de EL MERCURIO, GDA.*

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